Persépolis

viernes, 11 de junio de 2010

Podría empezar presentando el cómic, a su autora, desvelaros parte de la trama, pero antes de nada reconoceré que es primer cómic que me ha hecho llorar (y también reir). Es muy crudo, la historia de un país en pleno cambio, la lucha de un pueblo por vivir con justicia y recuperar la riqueza perdida y como acaba volviendose contra ellos. 
En el 79 el Sha de Pérsia (títere de americanos e ingleses en busca del oro negro) abandona Irán tras una gran presión social, se inicia una revolución cultural y se convocan elecciones, las cuales ganan los fundamentalistas chiies, de manera fraudulenta. Las libertades son suprimidas con fiereza, se inicia una guerra con Irak y todo atisbo de cultura es suprimido por el misticismo retrógrado de quienes no ven más allá de sus narices.
Es la autobiografía de una niña que intenta comprender que es la revolución, por que familiares y vecinos son perseguidos, torturados y asesinados.
La acompañamos mientras crece, cuando emigra y cuando vuelve a su país. Cómo se siente extranjera en todos lados y la diferencia entre culturas.
La obra se divide en capítulos cortos que se devoran uno tras otro, ya que una vez que empiezas, no podrás parar.
Quién disfrute de este libro, estará de acuerdo conmigo en declarar al cómic como el 8º arte.
Os dejo una crítica publicada en El Mundo.

"con esta obra, la ilustradora iraní Marjane Strapi ha logrado demostrar de un plumazo que el cómic es capaz como lo pueden ser la literatura o el cine de reflejar con crudeza los episodios menos dulces de la Historia. (...) Persépolis constituye una denuncia del fanatismo religioso y más concretamente de la represión ejercida por los fundamentalistas contra la mujer iraní. Que es sólo un símbolo de la represión generalizada ejercida contra la mujer por quienes se creen propietarios únicos de la religión islámica: los integristas. Pero lo demoledor de sus textos y de sus dibujos en la denuncia del fundamentalismo religioso no envidia en nada a las páginas de Los versículos satánicos [de Salman Rushdie] o Hijos de nuestro barrio [de Naguib Mahfuz]. Y por supuesto, excede en mucho a las tibias quejas de cineastas como sus compatriotas Abbas Kiarostami o Mohsen Majmalbaf. (...) ¿El secreto? Una mezcla de contundencia, sorna, desenfado, humor, sensibilidad y ausencia de victimismo barato, todo ello materializado en unas sobrias ilustraciones en blanco y negro de apariencia naif, en ocasiones inspiradas en las antiguas pinturas persas."

En 2007 Francia presentó la adaptación animada para los Oscar:

 

2 Comentarios:

José Luis de las Muelas dijo...

Yo he visto la película y me ha gustado e impresionado mucho.

A parte de ver el sinsentido de la guerra y de los fundamentalismos a uno le llega con fuerza cómo se puede echar tanto de menos algo que tenemos y que no valoramos: la libertad.

La historia está llena de humor y de humanismo. Ahora comprendo un poco más al pueblo iraní.

Un saludo.

José Luis de las Muelas dijo...

Es sólo un pensamiento.

Hay cosas que pueden ser evitadas (sabemos que puede ocurrir y podemos realizar todas las acciones necesarias para evitarlas) y otras que no (simplemente o desconocemos que pueden ocurrir o no está en nuestra mano poder evitarlas).

Pero todo ocurre cuando tiene que ocurrir y no antes ni después. Es como una predisposición genética a ciertos acontecimientos.

Que, está claro, que muchos eventos son consecuencia lógica de hechos anteriores, sí, pero, aún sabiendo el resultado nefasto que pueden llegar a desencadenar cierto tipo de acciones, éstas se llevan a cabo (quizás pensando que cuando ocurra no será tan horrible).

No sé, es sólo un pensamiento.