Una barca en el océano.

martes, 5 de enero de 2016

Cada vez me apetece más escribir un diario y pese a que hacerlo público puede exponerme más de lo que me gustaría, allá voy.

Mi hija lleva dos días sin chupete, tiene más de dos años y ya le va tocando dar ese paso. Lo hago por ella, pese a que le relaja y,  siendo sincero, me encanta el ruido de los meneos que le mete al "pipo". 
Otra cosa que me hace ser reticente es ir quitándole esas cosas que la hacen ser bebé. El chupete, los pañales y, en breve, el biberon(su bibe).

El paso del tiempo, los cambios, salir de la zona de confort y todo eso.

Ya llevo un año estando bastante raro, distante, alejado de mis amigos, más gris. El diablo está en los detalles y en las cosas pequeñas, esas que al final hacen, no una montaña, pero si una cuesta que al final te hartas de subir.

Las responsabilidades,y la energía negativa de la gente, la falta de sueño y los niños, por favor si, los niños, te absorben la energía. Al final del día solo quieres tu dosis de entretenimiento procesado, triturado y listo para servir.
Likes, favs, retweets... Algo que te despeje la mente, que te haga sentir más listo que la mayoría y que a alguien le importe lo que tengas que decir.

En fin, ya me he quejado bastante. Mañana más.

1 Comentarios:

JOSE LUIS DE LAS MUELAS dijo...

La culpa también la tenemos los colegas que ya no podemos quedar tanto como antes. Nos hacemos mayores, quizá no nos guste, y descubrimos que pasamos más tiempo en el trabajo (o con las responsabilidades que sea) que con la gente que nos importa. A ver si quedamos más todos y nos echamos unas risas como las de antes jajajaja que siempre viene bien. Quéjate y patalea todo lo que quieras nano, aunque solo sea eso, que no nos lo quiten jejejejeje