Hoy ha sido uno de esos días de mierda, supongo que se me ha contagiado el mal rollo de una colega. Todos mis fantasmas han empezado a revolotear por la cabeza otra vez y por suerte he vuelto a meterlos en la celda hasta próximo aviso.
Son pisadas en la arena, una sombra que acecha tras de ti y cuando te giras ya no está. Momento de echar la vista atrás, entornar los ojos y divisar los caminos que se presentan frente a ti.
La autocompasión es uno de los mayores vicios, es como una droga, te da un chute de satisfacción inmediata, te dice lo que quieres oír y al final te aíslas, te afliges y ¿Para qué?
Lo que me queda pendiente es practicar algo de deporte, se que me hace sentir genial cuando lo practico, así que tengo que tomar conciencia, este sábado tengo un pequeño entrenamiento, suficiente para quitarme las telarañas.


